Tal y como estaba previsto, el ciclón procedente del Golfo de México entró en la península por la parte central de su costa oeste, al sur de la Bahía de Tampa, sobre las 20:30 hora local (00:30 GMT), informó el Centro Nacional de Huracanes de EE.UU. (CNH).
Las autoridades confirmaron la muerte de cuatro personas en el condado de St Lucie por las tornados previos a la llegada del huracán. Más tarde se informó de la muerte dee otras tres personas.
El ciclón hizo su entrada en el estado con ráfagas de viento de unos 200 km/h, que a medida que penetraba en el tierra firme fueron bajando de forma paulatina, según las mediciones del CNH.
El huracán, ahora de categoría 1, ya cruzó la península de Florida y se encuentra en el océano Atlántico.
Inundaciones y apagón generalizado
En algunas de las zonas más afectadas el nivel del mar se elevó hasta 3 metros, lo que combinado con los fuertes vientos causó graves inundaciones y destrozos.
El estadio de béisbol Tropicana de San Petersburgo, sede del equipo de los Bay Rays de las Ligas Mayores, perdió su techo por los vientos del huracán. Por su parte, la sede un diario local resultó dañada cuando una grúa cayó sobre ella.
Las autoridades locales han anunciado el cierre de todas las carreteras y vías terrestres para acceder a la localidad, debido a las «peligrosas condiciones».
Además de la marejada ciclónica, las intensas precipitaciones han dejado entre 200 y 300 litros de agua por metro cuadrado en algunas áreas, de acuerdo con el CNH.
Asimismo, más de 3,2 millones de hogares y negocios han perdido el suministro eléctrico solamente en Florida.
Las empresas eléctricas han pedido paciencia a sus clientes, mientras envían a sus trabajadores a reparar los postes y el cableado caído.








