Le urge una limpieza al monumento en honor de los Mártires de Uruapan, obelisco que generalmente es aseado una vez al año, en la víspera del aniversario luctuoso de los militares que participaron en la Guerra de Intervención, José María Arteaga Magallanes, Carlos Salazar Ruíz, los coroneles Jesús Díaz Ruíz, Trinidad Villagómez Patiño y el capitán y sacerdote Juan González.
Actualmente debido a la plaga de palomas que se concentra principalmente en el centro histórico, está lleno de excremento de estos animales, el cual contiene ácidos que dañan las estructuras y hasta una paloma muerta, que se nota tiene varios días ahí.
Este monumento comenzó a ser construido por órdenes del entonces presidente Porfirio Díaz, el 21 de octubre de 1891.
Fue inaugurado el 21 de octubre de 1893 y desde esa fecha el 21 de octubre se les rinde un homenaje luctuoso, al cual siempre venía un representante presidencial, aunque con el paso de los siglos, el enviado cada vez es de menor rango.
En el 2010 el monumento fue mutilado, cuando se robaron el busto original del general Carlos Salazar Ruíz, una de las dos efigies que contenía el monolito de mármol, busto que fue reemplazado por una réplica de mala calidad.















