Locatarios de la ampliación del mercado Mártires de Uruapan, más conocido como La Charanda temen que una parte de la estructura tenga que ser demolida, debido a los daños registrados en la loza del mismo, pero además les preocupa que en el lugar pudiesen suscitarse actos de rapiña.
Así lo manifestaron, luego de que se les comenzó a permitir el paso al área afectada, durante el incendio de anoche jueves, el cual trajo como resultado, según estimaciones preliminares del director municipal de Protección Civil, Alberto Zavala Cerda, que por lo menos 31 locales resultasen severamente dañados.
Desde las 5 horas de hoy, bajo custodia policiaca, tanto Protección Civil como la Dirección de Mercados iniciaron los trabajos de verificación de daños, a la vez que se reiniciaron las labores de limpieza del lugar.
Ya para el medio día, cuando se consideró que había bajado el grado de riesgo, se les permitió a los locatarios ir ingresando en pequeños grupos a sus locales y fue entonces cuando por primera vez observaron la magnitud de los daños.
Poco a poco los afectados comenzaron a sacar los productos que se salvaron, dándole prioridad a los perecederos como carne y pescado; luego frutas y verduras y por último semillas y abarrotes.
A pesar de lo desolador del panorama, varios comerciantes se aferraban a la fe y comentaban que aunque las llamas alcanzaron a llegar hasta donde se localizan las escaleras en la parte donde se unifica el antiguo mercado con la ampliación; sitio en donde está una figura de la Virgen de Guadalupe. Señalaron que la lumbre respetó el altar, el cual quedó intacto a pesar de estar adornado con una gran cantidad de flores artificiales.
Cabe mencionar que este mercado, que ocupa media manzana, es el segundo más grande de la ciudad, superado sólo por los 700 locales del mercado Tariácuri, que se ubica en el primer cuadro.
También es de destacar que en febrero de este año se suscitó una movilización de los cuerpos de emergencia, ya que en el mercado de La Charanda hubo una fuga de gas.
Como se recordará en febrero del 2011, hubo un incendio en la zona naranja del Mercado Tariácuri, que se generó, porque un locatario dejó la estufa encendida, dentro un local cerrado.
Además es de mencionarse que el 9 de septiembre del 2007, un incendio ocurrió en la calle Constitución, en donde había más de mil comerciantes callejeros, que se negaban a reubicarse.
Esa situación puso en peligro a las personas que viven en esa populosa zona y a los comercios legalmente establecidos del área, sobre todo, porque no había forma de que los bomberos voluntarios ingresasen a combatir el siniestro.


