La industria tabacalera internacional bloquea los esfuerzos de los gobiernos por aplicar plenamente las medidas para controlar el consumo de tabaco, lo que provoca muerte y gastos innecesarios, apuntó hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En un informe difundido este miércoles en Nueva York, destacó que la injerencia de la industria tabacalera ha bloqueado los esfuerzos en los países menos adelantados para proteger a su población de los daños que causa el tabaco, lo que afecta también su desarrollo.
La injerencia de la industria tabacalera en las políticas de los gobiernos constituye un obstáculo mortal para promover la salud y el desarrollo en muchos países?, expresó el director del Departamento de la OMS para la Prevención de la Enfermedades no Transmisibles, Douglas Bettcher.
El informe resaltó que aunque existe un aumento drástico en la última década de políticas para control de tabaco en todo el mundo, aún hay 2,700 millones de personas que viven en países donde no hay ninguna clase de protección contra el consumo de este producto.
Eso significa que 4,700 millones de personas, es decir 63% de la población mundial, cuenta con al menos una política de protección contra el consumo de tabaco.
Entre las medidas aprobadas por la mayor parte del mundo destacan seis normas básicas: mayores impuestos al tabaco, advertencias gráficas en las cajetillas, prohibiciones de publicidad, zonas en las que no se permite fumar, tratamiento para dejar el consumo y políticas de prevención.
Estas medidas fueron aplicadas en un creciente número de países, lo que significa que la cifra de la población protegida en el mundo al menos de manera parcial se cuadruplicó desde 2007, cuando solo 1,000 millones de personas gozaban de estas protecciones.



