Además, el reporte calcula que la brecha del empleo formal es en realidad de 1,37 millones de plazas al considerar los puestos que el país habría tenido de seguir con la tendencia antes del COVID-19 y que necesita el mercado laboral.
Monroy-Gómez-Franco considera que la recuperación es “factible”, en particular por el crecimiento de la economía estadounidense, el avance de la vacunación y la normalización de las actividades económicas.
“Lo preocupante es el tipo de empleos que se están creando, ya con base los datos hasta 2020, la recuperación ha sido en los empleos principalmente en los de menor ingreso”, advierte.
Crisis desigual
La investigación del CEEY cita que, tras la pandemia, hasta 60 por ciento de la población mexicana estaba en situación de pobreza ante una crisis que ha impactado más a los que menos tienen.
“Mientras que la población más pobre sigue teniendo un ingreso menor al que tenía al inicio de 2020, la población de mayores ingresos en términos laborales ya tiene un ingreso igual al que tenía al inicio de ese año, ellos ya se recuperaron de la crisis en ese aspecto”, menciona Monroy-Gómez-Franco.
En particular, la crisis ha afectado a las mujeres, pues el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reporta que dos de cada tres personas que salieron de la fuerza laboral en 2020 y no regresaron fueron mujeres.
Mientras solo 41.8 por ciento en las mujeres en edad laboral trabajan, la proporción es de 74.3 por cieno en los hombres, según el instituto.
“No es igual para hombres y mujeres. Las mujeres han estado teniendo una reincorporación más lenta en el mercado laboral”, advierte María Ayala, investigadora de la agrupación Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.
Para la experta, “el dato más grave” es la brecha salarial entre hombres y mujeres que pasó de 680 pesos a mil 100 pesos.
“La primera barrera es que las mujeres están saliendo menos a trabajar. Y la segunda es que aun las mujeres que están saliendo a trabajar tienen una brecha salarial más alta que la que tenían al principio del año pasado”, expone.
La asociación lanzó la plataforma Alianza Jóvenes con Trabajo Digno tras una investigación que encontró que, por la pandemia, casi 1 millón de ellos dejaron la escuela y más de 4 millones de quedaron desempleados.
La organización ha exigido acciones más contundentes al considerar que programas sociales del Gobierno, como el de becarios y aprendices Jóvenes Construyendo el Futuro, son necesarios, pero insuficientes.





