Espera la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) que de esas 16 tormentas, ocho lleguen a ser huracanes y cuatro de ellos de categoría mayor en la escala de intensidad de Saffir-Simpson, de un máximo de cinco.
Inicia la nueva temporada ciclónica del 1 de junio al 30 de noviembre. En una temporada se forman un promedio de 12 tormentas tropicales, de las que seis se convierten en huracanes y tres de ellos alcanzan las categorías superiores.
El meteorólogo Robert Molleda, del Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Miami, comentó que pese a que este año aún antes de comenzar la temporada ya se formaron dos tormentas: Alex, que llegó a ser huracán de categoría dos en enero, y Bonnie, que se formó el pasado fin de semana, no hay un patrón que indique que la temporada “va a ser muy activa.”
“Lo que debemos hacer es estar preparados para la posibilidad de que cualquier zona pudiera experimentar un huracán como en cualquier año de huracanes”, según señaló Molleda.
“Es importante tener suministros para al menos tres días, agua potable, comida enlatada, baterías, dinero en efectivo y mucho más”, expresó Molleda.