
Aunque Falleció Genaro Balderas Valle, más conocido como Don Genaro, su recuerdo y el de sus dulces raspados, quedará vivo en varias generaciones de uruapenses.
Nacido en el Distrito Federal, en 1926 y criado en el Estado de México, dejó esta dimensión a los 94 años de edad y debido a la contingencia sanitaria, todos aquellos que le profesaban afecto no podrán despedirlo como se hubiera querido.
Don Genaro comenzó a los 17 años de edad a vender raspados, oficio que aprendió de un cuñado. Ya no paró, sino hasta hace pocos años, cuando enfermó y anunció que iba a descansar, pero que regresaría.
Don Genaro fue testigo de cómo esta tierra prodigiosa que se consideraba el vergel de Michoacán era rica en bosque y en manantiales, que brotaban hasta en las avenidas principales.
Conoció esta ciudad, cuando el horror y la violencia eran ajenos y cuando la palabra respeto era una regla para la cual no había excepciones.
Con la partida de Don Genaro, muere un poco de Uruapan y se extingue parte del corazón de la gente que rodeaba su carrito de madera, saboreando de antemano las mieles de frutas, elaboradas con una receta secreta que él y su hija Josefina preparaban a ojos cerrados.
A partir de hoy, el paraíso será más dulce, porque Don Genarito cautivará a los dioses, con los que fueron los mejores raspados de Uruapan.







