El Papa Francisco ha movido sus cartas de una forma muy interesante para Michoacán, ello al nombrar como nuevo Arzobispo de Morelia, a Monseñor Carlos Garfias Merlos, originario de Tuxpan, Michoacán, y quien ha desempeñado cargos al interior del Episcopado Mexicano, que tienen que ver con la justicia y la paz.
Su perfil:
Carlos Garfias Merlos ha sido obispo de la Diócesis de Altamirano, Guerrero; después fue obispo de la Diócesis de Ciudad Nezahualcoyotl, Estado de México, y considerado durante esta etapa, como una de las personas más cercanas al entonces gobernador mexiquense, Enrique Peña Nieto. Posteriormente fue nombrado Arzobispo de Acapulco, por el entonces Papa Benedicto XVI.
Dentro del Episcopado Mexicano, ha sido vocal en reiterados periodos, y ha sido responsable en el máximo órgano de gobierno de la Iglesia Católica en México, de la Dimensión de Pastoral, Justicia, Paz, Fe y Política.
Las diócesis y arquidiócesis que ha encabezado han sido, como regla general, lugares golpeados por el narcotráfico.
Michoacán en general, en las circunstancias que atraviesa, especialistas han señalado que la apuesta del Papa Francisco, es mover a Carlos Garfias a un estado en crisis.


