Floyd Mayweather y Conor McGregor dieron sin problema el peso requerido para su combate de hoy, durante una ceremonia realizada ante una ruidosa multitud en la T-Mobile Arena.
Mayweather, el boxeador que se retiró invicto antes de aceptar esta pelea multimillonaria, quedó de hecho muy por debajo del límite pactado de los superwelter (154 libras o 69.85 kilogramos). Colocó la báscula en 149.5 libras y media (67.58 kilos).
McGregor, el astro de las artes marciales mixtas que ha conquistado títulos en dos divisiones de la UFC, el único en la historia que lo ha hecho, dio un peso de 153 libras (69.39 kilos).
Entre el entusiasta público que se congregó en la sede de la pelea del sábado para atestiguar el pesaje, figuraron miles de irlandeses, y Mayweather hizo el papel de villano, como es habitual.
El estadunidense había expresado dudas de que McGregor diera el peso. Sin embargo, el irlandés emitió un rugido y mostró orgulloso su musculatura cuando la báscula señaló que estaba debajo del límite.
McGregor debutará esta noche en el boxeo profesional. “Plantaré mis pies en el centro de ese cuadrilátero y no iré a ninguna parte”, dijo McGregor, quien espera subir a unas 170 libras (77 kilos) para el momento en que suene el primer campanazo.
Money (49-0) lució notablemente ligero, y tendría también una desventaja en la estatura. Sin embargo, mostró músculos perfectamente definidos en el abdomen. Pero no fue nada que impresionara a McGregor. “Parece desgastado y fuera de forma”, señaló. “Es la peor forma que le he visto”.
El boxeador no se mostró preocupado por su desventaja en peso. Después de todo, el púgil de 40 años ha conseguido buena parte de sus éxitos gracias a su velocidad, no a su pegada. “El peso no gana peleas”, expresó. “Boxear sí gana las peleas. Él ha hablado mucho. Yo he hecho esto muchas veces. Todo se definirá entre dos”.


