A escasas 48 horas de que el Partido Revolucionario Institucional celebró su XXIV Asamblea Nacional, en la cual se aprobaron importantes cambios a los Estatutos, Declaración de Principios y demás documentos identitarios, la situación entre militantes se encuentra tensa.
Previo, durante y posterior al encuentro que encabezó el presidente nacional Alejandro Alito Moreno Cárdenas, las críticas entre la actual Dirigencia Nacional y los antiguos jerarcas priistas no ha cesado; sin embargo, la situación empeoró cuando el político campechano amenazó con expulsar a los disidentes acusándolos de no participar en la actividades del partido en su peor resultado electoral.
Ante esto, Infobae México charló con la expresidenta del tricolor, Dulce María Sauri, quien aseguró que la situación fue muy diferente a lo que planteó el exgobernador de Campeche y, por ejemplo, en Yucatán observó un partido disminuido, además de nula identificación con la ciudadanía.
Con base en lo que planteó la exmandataria local, aún sin invitación formal del instituto político en el que ha militado durante décadas, asistió a los eventos que se organizaron en su entidad, incluyendo los de candidatos locales, así como los federales y los de Xóchitl Gálvez Ruiz, exrepresentante de la coalición Fuerza y Corazón por México a la Presidencia de la República.
No obstante, al recordar aquellos momentos en los eventos de campaña, Sauri Riancho se dijo dolida de que no vió presencia priista ni de militancia ni de banderines que representaran al partido que administró cada resquicio del Estado mexicano durante el siglo pasado.
“Yo estuve en diversos eventos de candidatos locales, pero también de la candidata de la coalición Fuerza y Corazón por México, (especialmente) en su cierre de campaña que, por cierto, me dolió muchísimo ver que en ese cierre de campaña no había una sola bandera del PRI ni una sola”, refirió.
Pese a dicha situación y en concordancia a un acuerdo que se estableció con el Frente Amplio de Renovación Interna, la exgobernadora de Yucatán explicó que se decidió no criticar públicamente a la Dirigencia Nacional y mejor cerrar filas para obtener mejores resultados para el partido; sin embargo, esto no ocurrió y, en cambio, se llamó a una Asamblea Nacional aunque el proceso electoral federal no ha concluido.














