os “dreamers” no se sienten ni mexicanos, ni estadounidenses. Vivir en Estados Unidos de Norteamérica no ha sido por elección, se trata de mejorar la calidad de vida; no obstante, no se encuentra una identidad al estar en medio de ambas naciones, expresaron tres jóvenes michoacanos migrantes que acudieron esta tarde a brindar una charla.
Durante el conservatorio celebrado en la Secretaría de Turismo (Sectur) titulado “Jóvenes y Migración en Michoacán”, en el marco del Mes Estatal de la Juventud, Mariana, Laura y Alan compartieron su experiencia de crecer y vivir en Estados Unidos.
Mariana Rubí Medina opinó que la designación de “dreamer” rebaja a un sujeto, y abiertamente señaló que el concepto no le gusta, toda vez que ella no se siente “como una soñadora” en Estados Unidos.
“Mi vida es como cualquier otra. Yo lucho por los derechos de los latinos, no sólo por los mexicanos, y al estar allá en condiciones de inferioridad social, te vuelves activista, forzosamente”, compartió con el auditorio.
La joven michoacana expresó que la mayor complicación de vivir en Estados Unidos consiste en aprender un nuevo idioma, acotarse a la cultura, y entender la dinámica de tradiciones que se tienen en el país del norte.
“Yo me fui hablando español, pero poco a poco vas aprendiendo. Casi no ves a tus padres porque se la pasan trabajando. Hay horarios de comida diferentes, en la escuela te sientes solo cuando no hay compañeros migrantes como tú. Es un obstáculo grande porque vives diferente y hay muchas barreras con muchas cosas que tenemos que asimilar”, dijo.
A la charla estaban convocados 15 jóvenes dreamers, no obstante, únicamente tres arribaron al recinto. Mariana, Laura Ugarte y Alan de Los Santos.
Laura externó que después de la visita que ha realizado a la tierra que le vio nacer, se regresa a Estados Unidos con un poco de asimilación de la cultura mexicana, “estas actividades permiten crear unión entre los migrantes, para que seamos portavoces de los migrantes y con ello, la cultura norteamericana comprenda la importancia de todos los migrantes”, señaló.
Alan de los Santos expresó que previo a los días que pasó en Michoacán, él se siente totalmente identificado con Estados Unidos, sin embargo ahora regresa con una nueva visión: tratar de reconciliar su identidad como mexicano.
“Estando allá me sentía americano solamente, con rasgos de México, pero sin reconciliar la identidad mexicana, aunque quería mirar mi cultura yo mismo, pero en estos días ha cambiado definitivamente. Mi identidad se reconcilia, me siento de ambas partes, mitad y mitad se pueden apreciar ambas culturas”, concluyó.


