El Gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, apuntó que la quema de vehículos en el municipio de Chilchota fue una medida desproporcional por parte de los ciudadanos, luego de que habitantes de sus colonias prendieran en fuego dos vehículos pertenecientes a la alcaldía con el objetivo de exigir agua potable.
El mandatario argumentó que este señalamiento es debido a que el ayuntamiento ya había dado el ofrecimiento para reparar una bomba de agua que les da el suministro del liquido vital a los pobladores.
Finalmente, el mandatario indicó que ya han tenido comunicación con el Secretario del Ayuntamiento de Chilchota; además al ser cuestionado sobre si el edil se encuentra retenido el gobernador indicó que no e hizo un llamado a la cordura.





























