Integrantes de la Comunidad Indígena del Barrio de San Francisco desalojaron de sus terrenos, situados en la parte de arriba de Toreo el Alto, a personas que fueron sorprendidas en la comisión de lo que podría tipificarse como delitos ambientales, ya que se encontraban talando la reserva boscosa.
Los propios comuneros dieron a conocer que en los predios conocidos como El Panteón, se descubrió a “delincuentes ambientales que pretendían con el uso de maquinaria pesada, construir una olla agrícola, deforestar el bosque y realizar cambio de uso del suelo, en una zona forestal, propiedad de la Comunidad Indígena del Barrio de San Francisco.
En esta acción que puso freno a la destrucción del bosque de ese lugar tomaron parte elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Procuraduría General de Justicia del Estado, Policía Federal y comuneros propietarios de los terrenos comunales.
Los comuneros, que por cierto son descendientes de quienes fundaron la actual ciudad de Uruapan, dieron a conocer que estas acciones ilegales se están cometiendo por parte de empleados de personas que desde hace unos años se han venido apropiando de superficies boscosas de la comunidad, talando pinos y sembrando aguacates; personas que han estado siendo combatidos por los auténticos dueños de esos terrenos y autoridades de los tres niveles de gobierno.
Como parte de esta batalla, el año pasado se desmantelaron varias hectáreas de huertos de aguacate, se destruyeron los árboles en producción y se comenzó a restituirse la superficie afectada
Desde noviembre del 2016, Comenzó el derribo de 60 hectáreas de aguacate en los predios silvícolas de esta comunidad. El oro verde sembrado de manera irregular comenzó a ser sustituido por 66 mil pinos endémicos de la zona.
Sin embargo, ayer miércoles se descubrió que la gente que quiere apoderarse de estas superficies para hacer un cambio de uso del suelo, despojando a los comuneros, no se detiene.
En este operativo, no hubo detenido; pero se desalojo a personas que eran empleados de los que pretenden adueñarse de estos terrenos y se aseguró la maquinaria que estaban usando.
Los comuneros señalaron que estos mismos delincuentes se han dedicado a defraudar a particulares ofreciéndoles la venta de terrenos para cultivar aguacate.











