En un comunicado, la CNDH indicó que “reprueba enérgicamente los actos intimidatorios y vejaciones” y responsabilizó por los hechos a “presuntos integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación”, pese a que el movimiento magisterial rechazó haber participado en estos actos.
En realidad, los agresores dijeron ser integrantes de la organización proletaria independiente Emiliano Zapata (OPIEZ), un supuesto grupo de “apoyo” a la CNTE, quienes, además de rapar a los profesores, los hicieron caminar descalzos y portar cartulinas con las que asumían como “traidores”.
La CNDH “expresa su respeto a su derecho de protesta pacífica sin que ello afecte derechos de terceros y se manifiesta porque en todo momento prevalezca el interés superior de la niñez”.