Las cámaras de Star Wars, Piratas del Caribe y una decena de películas más nunca llegaron a las locaciones de Baja California: todos se fueron a buscar locaciones baratas como Australia, Nueva Zelanda, Gran Bretaña, Puerto Rico, Nuevo México o Georgia.
“Baja California perdió 12 grandes filmes en los últimos 4 años por no tener los incentivo fiscales correctos”, dice Kurt Ignacio Honold Morales, director de Baja Film Studios, la casa productora donde se grabó la multipremiada Titanic.
“Aproximadamente 500 millones de dólares” de inversión se fueron de México —especialmente de Baja California— a Australia, Nueva Zelanda, Gran Bretaña, así como a Puerto Rico, Nuevo México, Georgia y Nuevo Orleans, cuenta a Forbes México.
En México, sólo le reintegran —a través de un incentivo fiscal— a las productoras de cine 7.5% de lo que gastan en las construcción de locaciones y demás servicios, cuando en Australia regresan 20% de lo invertido por las películas; en Nuevo México, Georgia y Nuevo Orleans se devuelve 25% de lo destinado para producir el filme, explica.
El secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Luis Videgaray Caso, ha buscado cambiar y modificar el ProArt, así como hacer más competitivo los incentivos fiscales para el cine en México, y que así “podamos estar en la competencia mundial”, explica Kurt Ignacio.
“Desde hace mucho tiempo es más barato filmar en otras entidades de Estados Unidos y otros países del mundo”, coincide Gabriel del Valle, jefe de la Comisión de Filmaciones de Baja California.
Cientos de producciones originarias de Hollywood han buscado la forma de abaratar costos y se han ido a filmar a otros lugares, lo que ha generado el fenómeno conocido como run away productions, agrega el responsable de llevar a cineastas nacionales y extranjeros a ciudades como Tijuana, Ensenada y Rosarito.
La existencia de incentivos fílmicos muy agresivos en otros estados y países que han obligado a California a crear su propio incentivo fiscal para intentar retener algunas producciones, dice del Valle. Actualmente hay 70 lugares del mundo donde ofrecen incentivos para la producción internacional de filmes.
Pero en México se necesita crear un nuevo incentivo a la producción fílmica internacional, para “que sea la cereza en el pastel para atraer a más inversiones en esa materia”, expone Gabriel del Valle.


